Kappa es una marca que siempre me cayó bien. Era la marca europea por excelencia, ver sus camisetas para el Barcelona y Juventus era una delicia por el gusto y la elegancia que lograba para sus modelos. Luego de los modelos kombat todo cambió: se le terminaron las ideas y pareció estancarse en los diseños elastizados, repitiendo templates hasta el hartazgo.
